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Szwarc & Ferraioli

Susana Szwarc (poeta)

Con mi carro voy / Susy Shock  (Buena vida y poca vergüenza, 2014)

 

«Al elegir “Con mi carro voy” -la letra y música es de Susy Shock que la canta con su voz y caja- elijo además de una canción a una cantante que, a su vez, elige qué y cómo decir. En esta canción las palabras que se usan están unidas de tal modo que nos acercan al amor en su grandeza. A esa tierra que nos alimenta y a las piedras que honran a la pachamama. A los grandes sueños con los otros. Además, por esa forma singular, maravillosa, de cantar/nos. Pero qué mejor que escucharla mientras Con mi carro voy».

Susana Szwarc, escritora, nació en Quitilipi. Ha publicado libros de poesía y narrativa. Algunos de sus títulos son: “Bárbara dice:” (traducido al francés); “El ojo de Celan” (al italiano); “Bailen las estepas”; “Trenzas”; “La muertita o la novela que”. En literatura infantil “Había una vez una gota” y “Había una vez un circo”, entre otros. Obras de teatro suyas han sido representadas en El camarín de las musas, el Centro Cultural de la Cooperación y otros. Como teatrista forma parte del Club argentino del kamishibai (teatro de papel). En el 2011 fue estrenado en Carlos Paz (Córdoba) la opereta “No camines en el barro” (compuesto por Cristian Varela), basado en su cuento del mismo nombre.
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Pablo Ferraioli (músico)

Matsuo Basho, como lo traiciona Miguel Ángel Flores, en “En la brevedad del instante”, Interzona, 2013

«Gastón y María me invitan a escoger un poema y decir algo al respecto, explicar un por qué, comentar la elección. Y al intentarlo, me acuerdo de aquella afirmación del taimado de Jorge Luis: “reducir cada kenning a una palabra no es despejar una incógnita: es anular el poema”. Artefactos curiosos, los poemas, que no admiten sino desmantelamiento. Si Borges tiene razón, no es posible decir nada respecto de un poema, no se puede explicar un por qué, hacer un comentario: todo eso sería anularlo. Pienso, ya embarcado en este fracaso, qué bueno sería frente a un poema, como sin dudas pasa en lenguas como el chino o el japonés, tan sólo mirarlo. Mirar el poema, con esa suspensión de lo intelectivo propia de quien mira un paisaje, donde no hay nada que entender. O mejor aún, como quien mira, como se dice, crecer el pasto (ese mirar que está un poco más acá de la labor ya intelectiva que convierte a lo que se da en un paisaje).

Mirar el poema, o paladearlo:

Nunca te olvides
del gusto solitario
del rocío

Y entonces sí, si tenemos suerte, crear otro poema».

Pablo Ferraioli es escritor aspirante y aprendiz de guitarrista, mas graduado en Comunicación. Y padre de tres. Nació en Buenos Aires en el 70. Como guitarrista, integra el Silver Ensamble y ha participado de varios proyectos del Ensamble de Guitarras de Buenos Aires. Una vez tocó en la Orchestra of Crafty Guitarists. Participó como músico invitado del EP “No quema lo que enciende”, de Solentina e integró los grupos Perpetuo Socorro y Del Espíritu y sus Gusanos. Publicó el libro de relatos Elephant Talk (Editorial Funesiana) y sus cuentos aparecieron en revistas de Argentina, España y Venezuela.