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Vignoli & Paietta

Beatriz Vignoli (poeta)

Mercedes Benz / Janis Joplin

 

«Elijo a Janis Joplin porque fue mi ídola de la adolescencia. Y Mercedes Benz es su canción más cantable, la más fácil para una garganta no profesional del canto. De hecho la he cantado, y me sale un cover onda gospel. Janis es una maestra de la pasión y la intensidad. No puedo decir era, que sería lo históricamente correcto. Sigue siendo. Nada más».

Beatriz Vignoli nació en 1965 en Rosario. Es periodista y traductora. Ha publicado, en poesía, “Almagro” (Editorial Municipal de Rosario, 2000), “Viernes” (Bajo la luna nueva, Buenos Aires, 2001), “Ítaca” (Junco y Capulí, Rosario, 2004), “Soliloquios” (Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2007), “Bengala” (Bajo la luna, Buenos Aires, 2009) y “Lo gris en el canto de las hojas” (Baltasara Editora, Rosario, 2014). Tiene, además, varios libros publicados en los géneros novela, novela corta, cuento, relato breve y crónica.

 

Diego Paietta (músico)

I / Sonia Scarabelli (1968, Rosario)

Cuando sopla el viento se golpean
los frágiles tallos de la caña,
cortados y pulidos por el hombre
y dispuestos a la súplica del aire,

siempre actúan un poco reservados,
como dando un paso atrás frente al bullicio,
esperando la hora de la noche
para tocar su música modesta

donde el ojo no alcanza.

«Llamado a la solidaridad. Que elija este poema, que así lo haga, no es por no elegir otros. Permítome mencionar a los poetas Leo Rana y Jorge (Flores) Calvo, por predilecto ejemplo. Pero opté por este poema de Sonia Scarabelli que abre la tercera sección (“El reino que en la vigilia se deshoja o libro de los seres intermedios”) del libro “Celebración de lo invisible”.
Conocí estos versos hace algunos años y me embelesaron por su profundo sigilo, su contemplativa naturaleza litoral, casi oriental, en ambos poemas. Digo “ambos” porque así los conocí, primera estrofa por un lado y segunda y tercera por otro. Interés adicional son las confusiones al respecto. Creer que se trataba de dos poemas no es tanto, en principio, como haber supuesto que su autoría pertenecía a otro escritor y poeta que fue quien me los hizo llegar. Tiempo después, me animé a musicalizar al “primer poema”; cuando la persona que me lo había presentado se enteró, me advirtió que no era de su autoría y que lamentablemente no recordaba a quién pertenecía.
Desde entonces pertinazmente intenté dar con quién lo había escrito; ni las redes daban pista alguna, mas, de un momento a otro, lo hallé y con él su pertenencia. Gran sorpresa saber de su conjunción con las otras estrofas y de cómo estas se encontraban rítmicamente con melodías ya hechas para un pasaje instrumental de la canción hasta entonces concebida. Dicha de lo coincidente. Así también di con el nombre de su autora, lo que redireccionó la búsqueda que aún continúo. Por eso, si alguien sabe de ella agradezco me avise.
Reverente para con la bellísima gracia de este poema sean provechosas y vocativas estas líneas como para con cualquier dato de cómo ubicar a Sonia Scarabelli y saludarla en nombre de una canción que susurra en sus palabras. Si así me lo permite.».

Diego Paietta, cancionista criollo contemporáneo, expande su práctica artística a diferentes expresiones; mas es en la canción que halla al pulso incesante. Invoca del silencio y la acusmática la identidad en la canción inmanente.
Integró al grupo Molinete Lumpen con el que desarrolló y publicó canciones de su autoría. A fines del dos mil quince editó con el sello Pistilo Records a “El silbo del alba”, su primer disco solista, con Demian Basualdo (cello) y Brian Caballero (bandoneón), grabado en Sale la Luna y producido por Juanito el Cantor.
Entre otras colabora en la no – banda Los Estambres, formación transitada por diversos participantes de Pistilo, y entorpece a la dupla Aurora Mutt.
En la actualidad se encuentra y extravía precisando, otros futuros mediante, a su próximo disco “En el idioma de las aves”, que, a diferencia del antecesor, estará compuesto íntegramente por poemas de otros autores.